Carboxiterapia

En la actualidad, la carboxiterapia es una de las mejores terapias para combatir la celulitis, el exceso de grasa en el cuerpo, la flacidez y el envejecimiento corporal y facial. El origen de esta terapia se encuentra en la estación de aguas termales de Royat, en Francia, específicamente en la década de los 50, cuando un grupo de cardiólogos, aplicó la terapia a pacientes que padecían diferentes enfermedades relacionadas con la mala circulación sanguínea y la acumulación de grasas.

Es un método no quirúrgico que consiste en el uso terapéutico del gas dióxido de carbono (CO2) por vía subcutánea.

El CO2 actúa en la zona afectada y se elimina muy rápidamente.

La carboxiterapia no representa toxicidad sistémica ni efectos secundarios,salvo un ligero y fugaz dolor en la zona de aplicación.

Lo ideal es poder efectuar de dos a tres sesiones por semana en un total de 18 a 20 sesiones corporales, con una duración de 30 minutos cada sesión.

¿Cómo actúa?

Al penetrar el CO2 en forma de gas produce una hiperdistensión del tejido subcutáneo liberando bradiquina, serotonina, histamina y catecolaminas que estimulan a los receptores beta-adrenérgicos produciendo lipólisis (destrucción de las células grasas).

Los primeros resultados se observan de inmediato,la calidad del tejido mejora, la piel se vuelve más lisa y las zonas afectadas se vuelven más delgadas. Tratando de manera eficaz el problema de la celulitis, mejorando, además, la circulación sanguínea.

Indicaciones:

·       Celulitis

·       Obesidad localizada (ayuda a reducir medidas)

·       Flacidez

·       Estrías

·       Micro varices

·       Pre y Post lipoescultura (mejora los resultados evitando fibrosis)

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